"Luchan,
luchan y luchan; están luchando ahora, lucharon antes y lucharán en el futuro
. . . Así que, como ves, puedes decir cualquier cosa de la historia . . . Es decir,
excepto una. No se puede decir que la historia del mundo sea
razonable". F. Dostoievsky
Aquella sigue siendo la
pregunta que la gran mayoría de los uruguayos se hace desde que su nombre
apareció tras los trágicos acontecimientos que nos sacudieron en mayo de 1976
y que año tras año recordamos en nuestro país.
Su asesinato por la dictadura junto con los imborrables "Zelmar" y
"Toba" frustró lo que podría haber sido un gran avance para un
quiebre de la dictadura y de la violencia.
En esos tiempos otras muchas atrocidades aún estaban por venir, quizá aún podían
haber sido evitadas, quizá aún era posible encontrar salidas políticas menos
traumáticas que las alcanzadas varios años después y que aún siguen siendo
cuestionadas.
"Willy" para sus amigos, "Maciel" en su vida
clandestina como integrante del MLN forma parte de un grupo disidente de la
organización que en esa época habían decidido abandonar las armas y trataban
junto con los legisladores asesinados y Wilson Ferreira Aldunate, de encontrar
salidas políticas no violentas para nuestro país. Cosa que llegó a oídos
de los dictadores y que les costó la vida.
Antes de la tragedia Whitelaw había sido un miembro importante de la organización,
no sólo en el plano interno sino también en lo internacional. En 1971,
luego de ser liberado había tenido una breve estadía en Chile y
vinculado estrechamente al Presidente Salvador Allende había participado en la
formación de su guardia personal. Más adelante, en Cuba se dio cuenta
que la realidad estaba demasiado lejos de la utopía imaginada y comenzó a
cuestionarse sus actividades y creencias anteriores lo que con el tiempo lo llevó
a la disidencia y el apartamiento definitivo del MLN, lo que le valió
junto con otros disidentes ser tildado de traidor.
La reseña
anterior (1) no debería ser novedad. Sin embargo esos apretados párrafos
siguen siendo hoy desconocidos para la gran mayoría de los uruguayos, incluso
de muchos que suelen frecuentar la literatura referente a aquellos tristes
tiempos.
Sucede que muchas de las cosas que pasaron aún no son de recibo para diversos
cultores de la historia reciente y así como deben ser conocidos los archivos de
la dictadura, también deben conocerse otros hechos ocurridos en ese luctuoso
período de nuestra historia.
No se precisa ser muy sagaz para entender el porqué de tantas omisiones,
ocultamientos y sinrazones que contribuyen al falsear la historia real -
reciente o antigua, eso poco importa.
Sólo basta develar el pensar, decir y proceder de quienes temen toda disidencia
con su pensamiento único, pertenezcan al bando que sea.
Mucho más si esa disidencia proviene de quienes ingenua y honestamente creyeron
y lucharon antes de poder constatar la realidad escondida tras largos discursos
y escasos testimonios verdaderos.
(1) Sólo he sintetizado apretadamente algunas páginas de
"La revolución imposible" de Alfonso Lessa y relatos personales
recogidos de otros "disidentes".